Nombre: Audrey Jones - Ex alcalde de Manchester
Edad: 75 años 
País: Gran Bretaña
Diagnóstico: Cerebella progresiva idiopática con síndrome de atrofia
Razón para venir al tratamiento: A la edad de 75 años, Audrey Jones ha tenido una vida plena, la cual ha incluido el manejo de muchas empresas exitosas, incluidas ser la propietaria parcial del principal periódico de Manchester, la autoría de un libro que relata de forma detallada las experiencias de algunos niños durante la Segunda Guerra Mundial y haber trabajado como representante gubernamental en su ciudad natal de Manchester durante casi 30 años. Su arduo trabajo y dedicación la llevaron a que la Reina de Inglaterra la nombrara alcalde de Manchester en el 2003. Fue durante su mandato como alcalde de Manchester cuando Audrey comenzó a darse cuenta que “algo no estaba bien” con ella, especialmente con su equilibrio y su habilidad para caminar. Esta mujer se caracterizo por ser una persona energética y activa tanto en su hogar como en su trabajo y en la comunidad, pero se estaba cansando fácilmente y cada día su dificultad para caminar aumentaba.
A pesar de haber continuado con sus funciones como alcalde, ella necesitaba ayuda constante de dos de sus asistentes para realizar tareas cotidianas, como mantener su trabajo al día e incluso subir escaleras. Fue durante su mandato como alcalde cuando se le diagnostico oficialmente por parte de un especialista de renombre en Inglaterra con Atrofia Cerebelosa, la cual fue descrita como una condición que paulatinamente iría progresando obligándola a permanecer en una silla de ruedas y finalmente terminaría con su muerte. El especialista también informó a Audrey que no existen opciones de tratamientos disponibles para ella. Él le dijo que su "única esperanza sería la investigación con células madre, pero que esta investigación tomaría mucho tiempo, incluso después de que ella hubiera muerto". Esto por supuesto la sumió en una depresión y una tristeza indescriptibles. Su hija no estaba dispuesta a darse por vencida tan fácilmente y decidió buscar algún tipo de tratamiento que estuviera disponible fuera de Inglaterra.
Finalmente, encontró lo que buscaba en una noticia acerca de un hombre en Escocia con una condición similar a la de su madre; esta persona había ido a China para recibir tratamientos con células madre. Una vez pudieron hablar con el paciente y confirmar sus mejorías, Audrey y su familia decidieron “aprovechar la oportunidad” e iniciaron los planes para que ella y su esposo viajaran a China lo más pronto posible.
Tratamiento: Trasplantes de células madre de cordones umbilicales, suero de cordones umbilicales, factor de crecimiento nervioso, acompañados de acupuntura y terapia de rehabilitación.
Inicio del tratamiento: Enero 10 del 2008
Ubicación: Instalaciones de Beike en el Hospital de Qingdao
Antes del tratamiento: En los meses anteriores a iniciar el tratamiento, el estado de salud de Audrey estaba deteriorándose progresivamente. Su capacidad para caminar se ha vuelto mas atáxico y menos estable. Al caminar, la distancia entre sus piernas era mas amplia de lo normal, lo cual hacia que ella caminara como un “pingüino”, con sus pies bastante apartados el uno del otro y sus dedos apuntando hacia afuera. Audrey también tenía problemas controlando su equilibrio y era incapaz de subir escaleras por sí sola. Aunque el único lugar donde ella podía caminar sin problema era su propia casa, la enfermedad había avanzado tanto que incluso caminar ahí se estaba volviendo casi imposible. En su trabajo ella tuvo que empezar a utilizar una silla de ruedas para poder movilizarse. En general, Audrey se sentía cada día más cansada y con menos energía.
Después del Tratamiento: Durante el tratamiento, Audrey experimento mejorías de manera continua, una de las primeras cosas que notamos, después de solo dos inyecciones, fue que Audrey podía subir escaleras sin ningún tipo de ayuda. A medida que el tratamiento avanzaba, su capacidad para caminar y su coordinación mejoraban notablemente. Audrey fue capaz de empezar a caminar de una manera más normal, juntando sus pies un poco más y sus dedos apuntando hacia adelante. Además, ella pudo empezar a caminar por periodos de tiempo más extensos, sin cansarse rápidamente. Antes del tratamiento el caminar dentro de una habitación era algo difícil de hacer; sin embargo, a medida que el tratamiento avanzaba, Audrey fue capaz incluso de salir del hospital a dar pequeños paseos con su esposo.
Al principio estos paseos duraban de 5 a 10 minutos, pero en la tercera semana ella pudo salir a caminar hasta por 20 minutos. Para estar más tranquila, Audrey traía consigo la silla de ruedas; sin embargo, con el paso del tiempo se dio cuenta que no la necesitaba, e incluso la usaba para apoyarse y tener mayor estabilidad y en algunas ocasiones al final para sentarse al final de su caminata cuando se sentía un poco cansada. Para finales de la cuarta semana, Audrey y su esposo disfrutaban de caminatas alrededor del hospital, hasta por periodos de 30 minutos.
Entrevistas con Audrey durante su permanencia en China Audrey presentándose Su diagnóstico Por que Audrey llegó a China Sus síntomas antes de salir de Manchester Sus experiencias con la terapia física en China Las mejorías en su condición médica después de someterse al tratamiento Los planes que tiene una vez regrese a su casa Reflexiones finales sobre su estadía en China
Vea los videos de Audrey en una sesión de terapia física: Al inicio del tratamiento Caminando sin ayuda Caminando sobre bloques Al final del tratamiento Caminando sin ayuda Caminando sobre bloques


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